La Biblia de Don Fink dice "El entrenamiento perfecto es aquel que se ejecuta según lo planificado. Sin hacer más metros, sin ir más rápido, sin querer recuperar lo que no has hecho en semanas anteriores. Además debe completarse con la debida alimentación y el descanso". Pues eso es exactamente lo que yo NO he hecho.
El miércoles me fui a Jávea (gracias a Dios, en coche y no en bici). Y desde entonces no he parado: 18 km corriendo, 2 partidos de pádel, 2 partidos de tenis, 3 salidas en bici (una cortita, debido a la lluvia), una media y otra larga: la vuelta a Valencia desde Jávea. De no poder dormir se han encargado mis hijos y de la alimentación mi suegra y el restaurante Mezquida.
Puedo concluir una cosa: Si para cenar te pones ciego de alioli y te zampas un entrecot de buey con una cerveza y unas copas de vino, ni os imagináis la sed que se pasa al día siguiente en la bici.
Y no hablemos de la media: 28'3km/h. Eso sí, subiendo por el montgó y sin parar el crono en semáforos ni pueblos.
En fin, es lo que hay.
G
domingo, 22 de marzo de 2009
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Paraste en Cullera a ver a nuestra amiga morena del bar "El Labrador"????
ResponderEliminarPues la verdad es que pasé por la puerta del bar a eso de las 14'30, y con un hambre que te cagas.
ResponderEliminarNo paré a tomarme un bocata porque si paro no arranco otra vez, pero si fuera por ganas...